Monday, December 04, 2006

Enfado

Esta mañana he estado pensando en mi vida (me gustaría pensar en otras cosas pero parece que de momento no es posible). Bueno, como decía, esta mañana he estado pensando en mi vida, en lo que hago ahora mismo y donde me veo dentro de unos años…y me he imaginado a mi misma con un trabajo que adoraba, sin saber cual, y cono un sentimiento de satisfacción. En esto, de repente visualizo una escena en la cual conozco a un chico y le pregunto ¿cuál es tu historia?... sin dejarle responder, yo lo hago por él “ya sé, no me lo digas, estás muy centrado en tu carrera profesional, porque tienes una familia que ha depositado su confianza en ti y no les puedes defraudar o mejor aún te hicieron mucho daño cuando aún era un yogurín y no has podido superar el trauma que ella te causó o no espera, ya sé… no estás preparado para lo que significa una relación y eres de los de vivir el día a día lo que significa quiero tener todo lo bueno de una relación sin llegar a hacer ningún sacrificio” Me he imaginado lo suficientemente fuerte y segura de mi misma como para reírme en la cara de un representante del género masculino sobre todas las ideas absurdas que planean en su imaginario cuando mantienen una relación. Sinceramente, me siento bastante defraudada con los hombres, me siento estafada y engañada y mi gran problema es no soy capaz de expresarlo a la persona interesada. De repente, cuando pienso en ello me hierve la sangre y me pongo roja pensando que no soy capaz de no dejarme pisotear… me veo en el papel de idiota y todavía me enfado más. Creo que al final lo mejor es que no piense sobre mi vida sino que la viva, jejejeje.

3 comments:

Anonymous said...

no sé por qué tu post se llama "enfado", cuando yo lo único que huelo es cinismo, y del más divertido, del de carcajadas enormes, y sin complejos.
Ay, mon amour, cómo te lo diría? A mi la experiencia me había dicho que los hombre, no es que estén centrados en su carrera, ni que cuando eran yogurcines les hicieran un daño irreparable, ni cosas de esas- respecto a lo de centrados en su carrera, digamos que tú, en un par de añitos, has hecho un máster-. A mi la experiencia me había dicho que los tíos no se comprometen, no saben lo que quieren, empiezan algo porque tú se lo propones, pero a la que la cosa coge cuerpo, y antes de que tú puedas calificar la relación que teneis, te dice que se acabó. La experiencia, esa gran amiga, también me había enseñado que todos los tíos son unos cobardes y no son capaces de decirte que se acabó a la cara, unos lo dicen por teléfono, otros por mail, pero ninguno a la cara.
Cuando la experiencia me puso delante la oportunidad de volver a intentarlo, me dije a mí misma, "no pongas demasiada ilusión en esto, que durará un mes, y luego te quedarás echa polvo por no haber cubierto las expectativas" Y ahí nos equivocamos todos. Qué quiero decir con todo esto? que la experiencia no sirve para nada, porque nunca nadie actúa igual que otra persona. Somos seres sociales, no podemos vivir en una pecera sin relacionarnos con nadie, y es por ello que nunca hay dos experiencias iguales en el mundo, porque no hay dos personas iguales. Ni siquiera tú eres la que eras ayer. Has cambiado, has evolucionado, y quizás, si en un futuro te encontraras en la situación que dices, y se presentara la posibilidad que te planteas, quizás no serías tan valiente y tan cínica, quizás entonces necesites más el amor que la seguridad, quizás entonces no seas tan fuerte como has sido ahora.
Que te quede clarito, que tú no te dejas pisotear, ni eres idiota, ni nada de lo que dices. Sólo estoy de acuerdo contigo en una cosa, que la vida está para vivirla, no para pensarla!!

Nadia said...

Hola! La verdad es que estoy de acuerdo contigo en lo principal, es decir que la experiencia personal, en cuestión de relaciones humanas, no sirve para nada excepto para intentar protegerte ante nuevos daños: está claro que después de este fracaso yo no podré volver a confiar de la misma forma que lo hacía antes, más que nada porque querré evitar a toda costa que me vuelvan hacer sufrir... de hecho, todavía he de conocer al hombre que no me haga sufrir durante la relación, ya que en eso he de decir que tampoco he tenido mucha suerte, y a lo mejor esa vez me llevo una sorpresa y las cosas salen bien, o quizás no pero en ese caso ya me habré mentalizado que quién se arriesga puede salir perdiendo.

Anonymous said...

quien no se arriesga, ni gana ni pierde!