CRÍTICA: ROCK Fito y los Fitipaldis
Concierto fallido
LUIS HIDALGO 19/11/2007
El héroe urbano de las canciones sencillas se atragantó, y cuando debía dar el do de pecho mostró su cara más fatigada ante un Sant Jordi que se le hizo demasiado grande, enorme. El capital ganado en sus años de carrera predisponía a un espectáculo cuando menos vibrante, pero más pequeño que nunca, mal aconsejado, al frente de un espectáculo dislocado por una planificación inadecuada, Fito dio la pobre imagen de un triunfador que no está a la altura; de un triunfador bajito.
Por mucho que dedicase más de dos horas a ganarse a su parroquia -agradecida parroquia que pasó por alto casi todo- la actuación no salvó la barrera de uno de sus anónimos fans que al final del concierto, cariacontecido junto a la puerta de salida, mascullaba su incomprensión: "¿Pero qué ha faltado para que el concierto no haya funcionado como los anteriores?".
Podría decirse que cuatro cosas: canciones, voz, carisma y producción. Las tres primeras, aunque ciertas, no son razones válidas para los seguidores de Fito. Así las cosas, el argumento universalmente aceptable para explicar el fiasco podría ser el de la producción. Con poca luz, una penosa realización en las pantallas de vídeo, escaso y embarullado sonido y un guión de concierto muy desatinado con interrupciones para readecuar el set y dar paso a canciones acústicas, la falta de brío de la banda se acrecentó con la falta de ritmo del espectáculo, auténtico montaje para pueblecillo en fiestas.
Si esto es lo que se puede esperar de estrellas que llenan dos días el Sant Jordi habrá que convenir que nuestra música pop tiene serios problemas.
Esta es la crítica que salió en El País... sinceramente, no estoy nada de acuerdo, aunque no sé si mi opinión vale para algo ya que nunca antes había ido a un concierto de este hombre. Sin embargo yo me lo pasé muy bien; canté, bailé y no me dio la impresión de que el Sant Jordi fuera demasiado grande para él: todo el Palau vibró al ritmo de "después de un invierno malo, una mala primavera, dime porque estás buscando, una lágrima en la arena".
3 comments:
Lo curioso es que cualquiera podría pensar que nosotras no teníamos una visión global, porque estábamos abajo, al lado de la pista, sin poder apreciar el concierto "desde fuera". sin embargo, nada más acabar, hablamos con gente que estaba en gradas, que estaba arriba de todo o en medio, y todos dijimos lo mismo, IMPRESIONANTE.
En fin, que el periodista del País tendrá muy buen creterio para algunas cosas, pero aquí no ha dado en el clavo. Lo siento.
Fito & Fitipaldis reconquistaron el Sant Jordi en la recta final de la gira 'Por la boca vive el pez'
JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA
Ya podemos ir teorizando sobre nuevas tendencias, rostros emergentes cool e innovaciones en la periferia del pop, que, mientras graduamos el microscopio, por detrás nos ataca Fito Cabrales y se marca dos noches en el Palau Sant Jordi sin pestañear. El ex-Platero y Tú vive un éxito que aún no se lo cree, y Barcelona volvió a rendirle pleitesía, el viernes, con un guión parecido al que ofició hace casi un año en el mismo local. Rock urbano discretamente amansado para su cómodo tráfico por las ondas herzianas.
Gorra de golfillo portuario y muchas heridas de guerra; canciones con ese poso fatalista que tanto reconforta y dos guitarras, la del líder y la de Carlos Raya, que dialogan entre Mark Knopfler y el lenguaje bluesístico. Los bilbaínos abrieron con Un buen castigo antes de visitar casi todas las canciones de Por la boca vive el pez, el disco del milagro.
Aquí, un riff propio de los Stones rematado con un solo de saxo. Allá, una balada con crescendo épico subrayada por el coro de gargantas del Sant Jordi. En Cerca de las vías, Fito compartió foco y micro con "el gran Quique González". Hubo set acústico y las versiones de la noche fueron la habitual Deltoya (Extremoduro) y Quiero ser una estrella, de los Rebeldes. Que conste en acta que Fito & Fitipaldis es el primer grupo que reivindica a Carlos Segarra en, al menos, una década.
Después de que el tal Nitrato, técnico de escenario y showman a ratos libres, tuviera a bien brindarnos una imitación de Michael Jackson en Billie Jean, el repertorio tocó techo con cánticos coreados como La casa por el tejado, Soldadito marinero y Abrazado a la tristeza. Fito apura, en fin, su año triunfal, y hace bien: estas cosas nunca se sabe lo que van a durar.
Crítica de El Periódico de Cataluña
Gracias anónimo por la crítica del periódico!! La verdad es que como dice rus, luego hablamos con gente que salió encantada con el concierto... en fin, me parece que el tal Luis Hidalgo no tiene muy buen ojo para esto de la crítica.
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