Tuesday, December 30, 2008

Gaza

No tengo palabras para lo que está sucediendo...

Aquí os he traducido un artículo muy interesante del diario Ha'Aretz, diario israelí de izquierda. Espero que lo disfrutéis.

Una operación militar inútil

Comprometido en una “guerra sin gracia” contra Hamas, Israel ha intensificado durante la noche sus ataques a la franja de Gaza. Es cierto que el gobierno israelí tiene razón al intentar defender a sus ciudadanos, pero el uso de la fuerza, tantas veces utilizada, nunca ha dado resultados.


El sábado 27 de diciembre, la principal cadena de televisión israelí nos propuso una visión interesante: sus corresponsales hacían sus comentarios desde las ciudades israelís de Sderot y Ashkelon pero las imágenes que mostraban en pantalla pertenecían a la franja de Gaza. Mientras esto sucedía, el mensaje transmitido – sin duda involuntariamente- era “no podemos [ser] más fieles a la realidad: un niño de Sderot vale un niño de Gaza y cualquiera que se oponga es un ser despreciable”. La ofensiva sobre Gaza no merece solamente una condena moral sino también algunos recordatorios históricos. Tanto la justificación dada a esta ofensiva como la elección de los objetivos militares suenan a la repetición de las mismas ideas de base que ya se han revelado como erróneas, guerra tras guerra. Sin embargo, Israel se aferra a ellas contra todo y todos.
Así, Israel habría decidido atacar a los palestinos con el objetivo de “darles una lección”. Aquí tenemos una primera consideración que acompaña la obra sionista desde su nacimiento: nosotros somos los representantes del Progreso y la Ilustración, la razón compleja y de la moral mientras que los árabes son una gentuza primitiva y violenta, niños que tienen que ser educados y a los que hay que llevar por el buen camino siguiendo la máxima: “una cal y otra de arena” (…)
El bombardeo de Gaza tiene también como objetivo “liquidar el régimen de Hamas”, objetivo cuyo fundamento se encuentra en otra de las ideas que forman la sal del movimiento sionista desde su fundación: se puede imponer a los palestinos una dirección “moderada”, es decir un equipo que renuncie a sus aspiraciones nacionales. Siguiendo esta misma lógica, Israel siempre ha creído, y sigue creyendo, que infligiendo sufrimiento y desolación a los civiles palestinos, les empujará a rebelarse contra sus dirigentes nacionales. La historia, sin embargo, debería demostrarnos que nada es más falso.
Todas las guerras de Israel han estado basadas en una o en otra de las ideas mencionadas que nos acompañan desde nuestro nacimiento y que se pueden resumir en “no hacemos más que defendernos”. “Medio millón de israelís bajo el fuego” era el titular que encabezaba la portada de Yediot Aharonot, este domingo 28 de diciembre, como si no fuera toda la franja de Gaza la que está soportando un sitio interminable impuesto por Israel que ha destruido cualquier perspectiva de vivir dignamente para al menos toda una generación.
Evidentemente, es imposible para cualquiera vivir bajo los tiros diarios de misiles pero en ningún lugar del mundo se puede pretender, hoy en día, vivir en una situación de “terrorismo cero”. Por otro lado, Hamas no es una organización terrorista cualquiera que mantendría a toda la población de Gaza secuestrada sino que, al contrario, es un movimiento nacionalista y religioso que goza del apoyo de la mayoría de sus habitantes. Podemos, está claro, iniciar un ataque contra él y, dada la proximidad de las elecciones legislativas israelís (el 10 de febrero), este ataque concluirá sin duda rápidamente en una suerte de alto el fuego. Sin embargo, existe una verdad histórica que merece la pena recordar: desde el amanecer de la presencia sionista en tierra de Israel [Palestina, entre el Mediterráneo y Jordania], ninguna operación militar no ha conseguido a hacer progresar el diálogo con los palestinos.
El más peligroso de todos estos estereotipos es, sin duda, aquel según el cual no hay nadie con el que dialogar. Siempre hay alguna forma de dialogar, incluso con Hamas, teniendo en cuenta que Israel tiene propuestas que hacer a esta organización política: el final del embargo de Gaza y las restauración de la libre circulación entre la banda de Gaza y Cisjordania, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida en estos lugares. Con esta misma lógica, quizás sería bueno que renováramos los viejos proyectos de antaño elaborados después de la Guerra de los Seis Días [en junio de 1967] según los que habría que permitir a miles de familias (palestinas) de Gaza reimplantarse en Cisjordania. Si estos proyectos nunca han visto la luz, es porque simplemente Cisjordania estaba destinada a la colonización judía. Esta última idea ha causado numerosos daños y todavía no hemos acabado de pagar el precio.

Tom Segev
Ha’Aretz
Traducido al francés por Courrier international
Traducido al español por mí.

3 comments:

zahoum said...

Es una vergüenza que el mundo entero permite. No sé si alguien me puede explicar como un pueblo que sufrió el holocausto crea el mismo contr otro pueblo... Alguien me podría explicar porque nadie dice nada, los altos mandatarios del mundo se reunen para discutir sobre el medio amiente y firmar tratados que no se cumplen, pero nadie es capaz de dar un poco de luz sobre un terreno castigado por el odio.!

Anonymous said...

Es interesante escuchar otras voces israelíes. Porque aquí casi siempre llegan las mismas voces, y desde aquí parece que tienes que posicionarte en favor de unos o de otros. Pero dentro de cada uno de ellos hay gente crítica que ve lo que se hace mal, sin embargo por pertenecer a uno u otro bando nosotros creemos que piensan todos igual, y todos los israelíes están de acuerdo con los ataques a la franja de Gaza.
Creo que tiene razón cuando dice que un ataque no hará que los civiles se revelen contra sus dirigentes, más bien todo lo contrario.

Anonymous said...

Gracias por el artículo. Para mi, dos ideas son claves, la de que Hamas no es un grupo terrorista minoritario sino que tiene el apoyo de la mayoría de la población y la de que la violencia sobre un pueblo no les hace abandonar sus ideales sino todo lo contrario. Como es evidente que los dirigentes israelíes tienen claro estas dos ideas, porque no son tan tontos, es evidente entonces que que no buscan la paz ni la defensa con sus acciones. Y que el resto de países no hagan nada es lamentable.