Sunday, January 27, 2008

Nueva gente, nuevo sitio, ¿nueva yo?


Awi, Awi… (Bien, bien) repetía el padre de Mustafa, mientras este le proponía que llevara mis maletas hasta el ministerio de Salud donde él trabajaba. Yo mientras los miraba, sintiéndome culpable por ser una carga. La vida es complicada, pero cuando encima tienes que hacerte cargo de alguien, entonces todo se complica más. Menos mal que esta noche me mudo a casa de Cyrile, por lo menos estaré en el centro de la ciudad y además dejaré de depender de Mustafa para todo. Ese día me había propuesto visitar el museo egipcio, o bautizado por mi, el antimuseo (parece que este lugar no saben lo que es la museografía ni nada que se le parezca) mientras esperaba a que Mustafa acabara de trabajar para poder hacer el traslado. . En fin, me presento en la caja, la entrada parece que son 100 libras egipcias excepto si eres egipcio o vienes de algún país árabe, entonces de 100 pasamos a 2. Evidentemente, lo que más me gusta de estos países es que puedo utilizar indistintamente mis dos nacionalidades sin problemas, y por supuesto en el museo iba a ser marroquí. Saco mi DNI marroquí y el hombre de las taquillas me da la bienvenida, y me felicita por el equipo de marruecos que está jugando muy bien la CAN 2008. Yo encantada, me he ahorrado 98 libras, lo que supone comer, cenar y desayunar al día siguiente. Nada más salir de las taquillas, los guias te persiguen, mush 3aiza, shukran (no quiero, gracias) pero nada más entrar en el museo me arrepiento de mi decisión. En efecto, solo veía piezas, inconexas, sin ningún sentido para mí. La información que llegaba a mi cerebro no era más que momias, piezas de ajuar, estatuas, nada más. Me paseaba por las salas sin tener ni idea de lo estaba viendo, sin ninguna explicación acerda de la sala, o acerca de las piezas. Al cabo de media hora, me sentía mareada y decidí pagar a un guia, no estaba dispuesta a desaprovechar mi visita al museo. Cerca de la puerta, le pregunto a un hombre que vende DVD y libros sobre egipto llamado Tareq. Tareq me confiesa que ya me había visto un poco perdida -no paso muy desapercibida- y que si quería, él podía explicarme todo lo del museo, aunque no me pide dinero, pienso en darle algo. Una hora y media más tarde, ya tenía más o menos una idea general del museo, pero no le pago… no me acostumbro a tener que dar el dinero casi de estrangis, como si le estuviera sobornando o algo así. Decido que es el momento de visitar la nueva sala, donde podemos ver los cuerpos momificados de algunos faraones y faraonas. Para ser honestos no recuerdo ningún nombre, pero me resulta fascinante la idea de poder ver sus caras miles de años después de haber muerto. Kifaya (basta) es hora de marcharse, visitar un poco el centro de la ciudad. Me paseo sin saber hacia donde voy, no controlo los lados del Nilo y la gente me mira extrañada “será egipcia o extranjera” seguro se preguntan. Lo cierto es que podría pasar por egipcia aunque teniendo en cuenta que todas las chicas llevan velo o la cruz, si son cristianas, y además las de clase alta no se pasean por la ciudad, la gente duda. No he sentido el acoso, supongo que la duda de que pueda ser egipcia les mantiene alejados, lo cual agradezco enormente.

A las cinco y media, me encuentro con Mustafa, es el momento de mudarme. El tráfico es espantoso así que tardamos una hora en llegar al destino, y eso que no estábamos lejos. Oui, allô, Cyrile! C’est Mustafa, on arrive chez toi vers sis heures, rappelle-moi exactement c’est où le bâtiment. Merci, yalla bina. El apartamento es muy grande, con dos habitaciones, TV satélite, pero sin internet. En fin, tendré que acostumbrarme a ir a los cafés para poder conectarme. Cyrile es muy simpático, aunque no hablamos demasiado, se tiene que ir, pasará el fin de semana en Luxor. Hacia las siete me quedo sola, y no sé que hacer. Me siento un poco triste, así que decido enviar un mensaje a los españoles que trabajan en el ICEX para ver si tienen algo previsto para esta noche. Hola, soy nadia, ¿vaís a hacer algo mañana? ¿O esta noche? Soy una acoplada, lo sé, pero bueno voy a tener que ir de este palo hasta que me haga con un grupo de amigos. Al cabo de cinco minutos recibo una llamada“Hola nadia, ¿qué tal? Mira esta noche, Sergio hace una fiesta si te quieres venir…” después de pensarlo un poco, decido que no tengo nada que perder, y que donde más se conoce a gente es en las fiestas, así que allá voy. A las 23:30 estoy en Dokki, en casa de Sergio, al que no conozco. La gente a la que conozco vive en el mismo edificio y todavía no han llegado así que nada, me armo de valor, y me pongo a hablar. ¡Qué pereza! volvemos a las mismas preguntas, ¿Qué haces en el Cairo? ¿Cuánto tiempo te vas a quedar? … pero bueno, después de tres horas quizás consigo una habitación con una chica alemana que se llama Verena, y me he hecho más con el grupo de españoles, sobre todo con Javi y Rafa. A las tres de la mañana vuelvo a casa, llena de energia para afrontar todo lo que esta ciudad me tiene reservado.

10 comments:

Anonymous said...

Muchas gracias para haber compartido su fantástico viajé a Egipto con notros pero le agradeceré mucho más el facto de añadiré los fotos de los lugares donde vas así seremos todos perfectamente en el baño si podemos decir.

zahoum said...

Que bien! Bueno nena supongo que da palo esto de presentarte...! Pero es un proceso por el que de momento vas a tener que pasar muy a menudo!

Me alegro de que estes bien, y a ver si encuentras casa pronto, asi, te sentirás más comoda!

Besos!

Anonymous said...

Pero no entiendo ná de ná. NO es que ya habías encontrado casa, la de Cyrille (q hasta que no lo has dicho no sabía si era una chica o un chico?) en fin, con una alemana mola más, así tendrás casa en Alemania dentro de poco, ejejjeje.
NO pillo de donde has sacado al grupo de españoles, pero en fin, veo que te desenvuelves muy bien tú solita.
Besos.

Anonymous said...

GRANDE NADIA!
da pereza pero por lo que leemos vas por el buen camino!

Anonymous said...

Hola guapa!
Bieeeeeeen!!! Veo que eres una estupenda relaciones públicas (aunque te dé palo...) Espero que pronto tengas casa propia... si es con una alemana mejor! Podrás poner tu CD del amigo invisible, jajajaja
Muaks mil

Anonymous said...

Así me gusta!!! de fiesta en fiesta!!! Antoooniaaa, que se note que llevas Españñña en la sangre!!! Coño!Tú di que te encanta la sangría, que bailas flamenco y que te sabes todas las canciones de los gipsy kings, que aunq sean franceses, lo folklórico siempre vende!!!Olé, Olé y oleNadia!
Besitos guapa!!!
Elena

Anonymous said...

"Después de tres horas quizás consigo una habitación con una chica alemana"

Pásanos la receta, maja :)

Anonymous said...

¡He descubierto tu blog, Nadia!
Me gusta leer tus aventuras, a partir de ahora intentaré entrar cada día. Eres muy valiente, así que, ¡adelante! Recuerdos a Mustafa,

Núria

Anonymous said...

Casi todo sigue igual por aquí. A pesar de que estamos en pleno invierno, la temperatura es muy agradable. Si inspiras lentamente, todo huele a la llegada de la primavera. El aire desprende ese olor dulzón de brisa de mar y el sol te acaricia cada vez más tiempo. La gente va y viene por las calles, sonrientes unos y preocupados los otros, pero siempre con prisas. Tráfico en las avenidas a todas horas, jolgorio en la puerta de las escuelas en la mañana y por la tarde. Medios días solitarios que invitan al paseo en una extrañamente silenciosa ciudad, como si la segunda parte del día estuviera a punto de comenzar. Largas tardes laborales que, con suerte, acabarán entre cañas o cafés junto a los amig@s y, posteriormente, discretas ganas contenidas de volver al nido. Aburridas noches solitarias excepto en los largos fines de semana que la alegría de muchos se desborda en algunos lugares donde la vida se ve de otro color. Fines de semana ilusionantes que caducan rápido si no los conservas en la despensa de tu memoria y en un lugar “fresco y seco”.
Como ves, casi todo seguiría igual por aquí si no fuera por tu ausencia.
Cuídate mucho, ¿de acuerdo?
Un beso!!

Anonymous said...

Well said.